En localidades como Toledo, se realizan trabajos que beneficien de manera directa a las infraestructuras de agua. Equipos especializados en desatrancos, llevan a cabo rehabilitación de tuberías sin zanja, una de las solicitudes cada vez más habituales entre todo tipo de clientes. Sin abrir zanjas se ahorra el tiempo que suponen las obras, además de los costes de estas.
Pueden realizarse revisiones y reparaciones en la red de tuberías en poco tiempo y empleando robótica que hace los trabajos más fáciles. Personal especializado controla a distancia los packers que más tarde sellan el interior de la tubería estropeada sin que haya sido necesario romper el suelo para intervenir.
También se proporcionan trabajos en bajantes, así como en cualquier tubería vinculada a sanitarios.
Una inspección previa permite saber si el daño es puntual o afecta a un tramo completo. Las juntas desplazadas, pérdidas de sección, hundimientos y raíces no se resuelven todos con la misma técnica. La rehabilitación interior puede reducir obra en conducciones compatibles, pero necesita limpieza, secado y accesos adecuados; una deformación grave puede exigir sustitución. El proyecto debe considerar diámetro final, pendientes, conexiones laterales y durabilidad. Después se comprueba la continuidad, la estanqueidad y el caudal, conservando vídeo o fotografías que acrediten el estado antes y después.